Y la ira vuelve a apoderarse de mí... Estoy enojada conmigo, con vos, con el mundo...
Ok,si...soy una mierda... o por lo menos así hacés que me sienta.
¿Qué más te puedo decir? No se que más hacer y de que forma pedirte disculpas. Me siento una traidora a pesar de que se que en el fondo todo esto no tiene nada que ver conmigo.
Yo no elegí esta vida,pero es la que me toca y tengo que afrontarla lo mejor que pueda; no puedo evitar ponerme triste, nerviosa, de mal humor cada vez que alguien importante se aleja de mí por algo que lamentablemente no puedo controlar.
Y estoy cansada de llorar cada vez que el mundo se me viene encima porque no podés entender lo que es vivir así, lo que es estar insegura con el 99% de tus acciones, sentir que por mucho que lo intentes y que por mucha onda que le pongas siempre hay alguien que se queja, que no te entiende, que no sabe ponerse en tu lugar... creí que me entendías mejor...
¿Qué más querés que haga? Te pedí disculpas, te ofrecí mi ayuda, intenté arreglar las cosas y no sos capaz de hablarme...
Estoy harta de que la gente no haga más que cargarme culpas, cosas "en las que pensar" que hacen que no pueda sentirme del todo bien conmigo; harta de que me den la espalda, de llorar por impotencia, de enfermar por culpa de los nervios; harta de caer en un pozo oscuro cada vez que me arriesgo a hacer lo que creo que es lo correcto para ayudar, para no ser una carga...
Lo siento, y no paro de repetirlo aunque no me escuches, ojalá pudiera cambiar las cosas pero ahora esto es lo que tengo que hacer y te pido que me entiendas, no hoy ni mañana, pero que me entiendas algún día y seas capaz de perdonar...
Te quiero...
Siempre hay algo de locura en el amor, pero también siempre hay algo de razón en la locura. (F.Nietzsche)
jueves, 3 de julio de 2008
martes, 22 de abril de 2008
Carta a una amiga
"Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres;
pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias."
(Miguel de Cervantes Saavedra)
¿Tan difícil de entender es que no siempre hay razones para estar de buen humor? y es tan difícil de explicar...
Es complicado encontrar la forma de decirte que a veces sólo necesito un poquito de tranquilidad hasta que todo lo que tengo en la cabeza se ordene un poco, que desaparezca el nudo aunque sea por un rato. Que la confusión que me hace contestarte mal desaparezca para que no tengas que pagar mis locuras.
No soy así, aunque quiera convencerte. No soy asi. Sólo quiero poder tener la mente clara para pensar, para ordenarme, para salir cuanto antes de todos esos pensamientos malos y sonreír, y reírme como siempre, perder el miedo a que la felicidad de esfume por empezar a disfrutar de ella, dejar de gritar cuando necesito un abrazo.
Es tan difícil hacerte entender que sin razón el mundo me parece siempre tan egoísta que daría lo que fuera por vivir en un sueño en el que el dinero y los malos pensamientos no existan, en el que las personas sean buenas por naturaleza y en el que nadie sea capaz de hacer daño a los demás. Un sueño en el que el amor pueda ser real y existan las cosas eternas, en el que el llanto sólo exista por momentos felices, y donde podamos reírnos hasta no poder más.
Y no es que busque hacerte daño, y nunca pienso de verdad las cosas malas que te digo, pero tanta maldad, tanta desesperación puede conmigo y no soy capaz de controlarla, por mucho que lo intente no puedo quitarme tanto mal de la cabeza y ya nada me parece bien, y desespero ante la espera de algo mejor. Y no es que tengas algo que ver, al contrario, gracias a pocas personas como vos es que sigo en pie, por eso me duele tanto tratarte como te trato a veces.
Estoy cansada de llorar sin quererlo, y cansada de alejarme del mundo para evitar el dolor. Cansada de pedir perdón cada vez que tengo un arrebato, harta de tanto caos, y saco toda la rabia que llevo dentro, ¿Es que acaso ya no puedo ni sentir?, está bien, los demás no tienen nada que ver, y pido perdón cada vez que lo hago, pero es que nadie entiende que a veces hace falta y que lo hacemos sin darnos cuenta y sin maldad.
Aca sentada me quedaré, esperando a que tanta rabia salga de mi para poder volver al mundo real, para poder ser una persona alegre a los ojos de los demás, para que a nadie le extrañe si me ven gritar, patalear o llorar, para vivir mi locura sin volver a hacerte daño, sin volver a gritarte, sin volver a meterte en algo con lo que no tenés nada que ver...
Te quiero, y no quiero hacerte daño. Ojalá mas personas fueran como vos que, aunque a veces como a todos te cueste entender que necesito de mi soledad, siempre estás ahí, arrimando un hombro y haciendome reflexionar. Y por eso te doy las gracias, porque nunca antes sentí la necesidad de hablar esto con ninguna amiga y gracias a vos estoy aprendiendo a hacerlo, gracias a vos estoy aprendiendo muchas cosas que antes nadie supo enseñarme. Gracias, porque vos me hacés ver todo aquello que hago mal, aunque a veces me excuse con tonterías. Ojalá algún día pueda hacer por vos una mínima parte de lo que hacés por mi. Gracias.
[Gracias Aida, querida amiguita, gracias por todo lo que hacés por mi a pesar de conocerme tan poco, y gracias por aguantar mis locuras y hacerme sonreír, te quiero tantisimoooooo...jeje...]
miércoles, 26 de marzo de 2008
Una historia desesperada
Aparece y desaparece, luciérnaga en la oscuridad.
Una niña la persigue y cuando ya está a punto de alcanzarla la deja escapar, divertida, dejándola libre.
Termina la noche, es hora de volver a la rutina y la niña entristece al descubrir que ese bichito que irradia luz ha desaparecido.
La luna se apodera de su mirada. Hipnotizada se sienta sobre el húmedo césped y deja volar su imaginación. Piensa en aquella luciérnaga, en cómo se escapó en la oscuridad sin que ella pudiera seguirla. Piensa que la luna es un bichito de luz gigante. Imagina que es capaz de abrazarla, llevársela con ella para que ilumine todas sus noches.
Duerme. Sueña que la luna le pertenece. Su tristeza poco a poco apaga aquel brillo que la había deslumbrado. Llora. Intenta devolverla al cielo para que las demás lucecitas le den un poco de energía. No logra hacerlo. La luz va muriendo. Impotente, quiere protegerla guardándola. Tapa aún más su luz. Desespera. Vuelve a llorar. Siente que no hay solución.
Grita. Pide perdón al cielo. Grita con todas sus fuerzas. Quiere recuperar la luz que perdió por guardar su alegría dentro, por entristecer a la luna con su llanto.
Sollozando, abraza la poca luz que queda en su memoria y susurra. Incansable, sigue pidiendo perdón. Nadie parece escucharla. Llora hasta el cansancio.
Despierta. El calor de un nuevo día seca sus lágrimas, que salieron de su sueño para rodar por su carita.
Todo fue un sueño. ¿O no lo fue?.
Desea que sólo haya sido un sueño.
Espera. Llega la noche nuevamente. Las nubes no la dejan ver si la luna sigue allí. ¿Habra muerto su luz?. Llueve. El cielo llora.
Con miedo, la luna se ha escondido de la niña. Está a salvo. Las dos lo saben. Ninguna lo entiende.
La niña quiere tener la luz con ella pero tiene miedo de apagarla. El miedo se apodera de ella.
La tristeza se apodera de la luna cuando pierde el deseo de tenerla que la niña mostraba. Se resguarda tras las nubes para que su luz vuelva, para recuperar aquello que sólo la ilusión de los soñadores puede darle.
Y creen estar bien así, separadas.
Una niña la persigue y cuando ya está a punto de alcanzarla la deja escapar, divertida, dejándola libre.
Termina la noche, es hora de volver a la rutina y la niña entristece al descubrir que ese bichito que irradia luz ha desaparecido.
La luna se apodera de su mirada. Hipnotizada se sienta sobre el húmedo césped y deja volar su imaginación. Piensa en aquella luciérnaga, en cómo se escapó en la oscuridad sin que ella pudiera seguirla. Piensa que la luna es un bichito de luz gigante. Imagina que es capaz de abrazarla, llevársela con ella para que ilumine todas sus noches.
Duerme. Sueña que la luna le pertenece. Su tristeza poco a poco apaga aquel brillo que la había deslumbrado. Llora. Intenta devolverla al cielo para que las demás lucecitas le den un poco de energía. No logra hacerlo. La luz va muriendo. Impotente, quiere protegerla guardándola. Tapa aún más su luz. Desespera. Vuelve a llorar. Siente que no hay solución.
Grita. Pide perdón al cielo. Grita con todas sus fuerzas. Quiere recuperar la luz que perdió por guardar su alegría dentro, por entristecer a la luna con su llanto.
Sollozando, abraza la poca luz que queda en su memoria y susurra. Incansable, sigue pidiendo perdón. Nadie parece escucharla. Llora hasta el cansancio.
Despierta. El calor de un nuevo día seca sus lágrimas, que salieron de su sueño para rodar por su carita.
Todo fue un sueño. ¿O no lo fue?.
Desea que sólo haya sido un sueño.
Espera. Llega la noche nuevamente. Las nubes no la dejan ver si la luna sigue allí. ¿Habra muerto su luz?. Llueve. El cielo llora.
Con miedo, la luna se ha escondido de la niña. Está a salvo. Las dos lo saben. Ninguna lo entiende.
La niña quiere tener la luz con ella pero tiene miedo de apagarla. El miedo se apodera de ella.
La tristeza se apodera de la luna cuando pierde el deseo de tenerla que la niña mostraba. Se resguarda tras las nubes para que su luz vuelva, para recuperar aquello que sólo la ilusión de los soñadores puede darle.
Y creen estar bien así, separadas.
sábado, 22 de marzo de 2008
P.D.: Te extraño
Puede que no sepa esciribir, puede q no sea poetisa, puede que hasta parezca una tontería que tantas ideas sin sentido sean escritas en cualquier clase de cuaderno o página de internet.
Puede que esta página sólo sea un espacio ocupado sin sentido en internet... pero no soy eso yo acaso?un espacio ocupado sin sentido en el mundo?la clase de espacio que te encontrás cuando estás buscando algo mejor, que sólo te quita tiempo y te retiene lejos de las cosas verdaderamente importantes...
Ay,si supieras que lo que hice lo hice por tu bien, que me tome el atrevimiento de decidir alejarte de mi para no hacerte daño.
Ay,si supieras lo que yo te extraño y que me acuerdo de vos en cada rincón de esta ciudad, que todo me recuerda a vos, cada parque, cada bar, cada calle... que daría lo que fuera por volver a caminar agarradita a tu brazo, escondiéndome sin éxito del frio, sintiéndote cerca, sintiéndome protegida a tu vera.
Si supieras que sin vos me siento sola, que no hago más que preguntar por vos, preocupada, no quiero que lo pases mal... y sé que tengo la culpa... y sé que tengo la culpa de no saber cómo hablarte esta vez, de tener miedo, de querer protegerte más allá de lo que vos pienses, más allá de la ayuda que querés darme para quitarme esta tristeza que creí por fin desaparecida y que volvió sin yo darme cuenta de su presencia.
Te quiero...eso nunca voy a poder volver a negarlo, como no voy a poder volver a decir que no me importas, que hagas con tu vida lo que quieras, que no quiero volver a verte ni saber de vos...y porque te quiero me alejo, para que mi tristeza no te impida ser feliz, para que encuentres a alguien que pueda hacerte feliz sin necesidad de sonreír a la fuerza, alguien que tenga fuerzas para vivir, para aprovechar esa vitalidad que sos capaz de tranmitir... ojalá algun dia pueda ser yo esa persona, ojalá algún dia este parásito me deje tranquila...
Ya sólo me queda pedirte perdón, perdón por ser como soy, por ser tan egoísta y por el daño innecesario que nos estoy causando. Perdón por no escucharte y por no dejarte ayudarme. Perdón por arrepentirme de todo lo que te dije aquel día y seguir haciendote daño al extrañarte. Pero sobre todo perdoname por quererte y por dejar que me quisieras...
Puede que esta página sólo sea un espacio ocupado sin sentido en internet... pero no soy eso yo acaso?un espacio ocupado sin sentido en el mundo?la clase de espacio que te encontrás cuando estás buscando algo mejor, que sólo te quita tiempo y te retiene lejos de las cosas verdaderamente importantes...
Ay,si supieras que lo que hice lo hice por tu bien, que me tome el atrevimiento de decidir alejarte de mi para no hacerte daño.
Ay,si supieras lo que yo te extraño y que me acuerdo de vos en cada rincón de esta ciudad, que todo me recuerda a vos, cada parque, cada bar, cada calle... que daría lo que fuera por volver a caminar agarradita a tu brazo, escondiéndome sin éxito del frio, sintiéndote cerca, sintiéndome protegida a tu vera.
Si supieras que sin vos me siento sola, que no hago más que preguntar por vos, preocupada, no quiero que lo pases mal... y sé que tengo la culpa... y sé que tengo la culpa de no saber cómo hablarte esta vez, de tener miedo, de querer protegerte más allá de lo que vos pienses, más allá de la ayuda que querés darme para quitarme esta tristeza que creí por fin desaparecida y que volvió sin yo darme cuenta de su presencia.
Te quiero...eso nunca voy a poder volver a negarlo, como no voy a poder volver a decir que no me importas, que hagas con tu vida lo que quieras, que no quiero volver a verte ni saber de vos...y porque te quiero me alejo, para que mi tristeza no te impida ser feliz, para que encuentres a alguien que pueda hacerte feliz sin necesidad de sonreír a la fuerza, alguien que tenga fuerzas para vivir, para aprovechar esa vitalidad que sos capaz de tranmitir... ojalá algun dia pueda ser yo esa persona, ojalá algún dia este parásito me deje tranquila...
Ya sólo me queda pedirte perdón, perdón por ser como soy, por ser tan egoísta y por el daño innecesario que nos estoy causando. Perdón por no escucharte y por no dejarte ayudarme. Perdón por arrepentirme de todo lo que te dije aquel día y seguir haciendote daño al extrañarte. Pero sobre todo perdoname por quererte y por dejar que me quisieras...
viernes, 21 de marzo de 2008
Y ahora q?
Y qué si ahora siento que me arrepiento?y que si creo que me arrepiento y no es verdad?
Qué pasa si tantas preguntas no tienen respuesta y sólo estoy perdiendo mi tiempo?
Ojalá pudiera volver a ser la misma que siempre vivió el dia a dia, sin pensar en lo que pasaría o en lo que la gente pudiera pensar.
Ojalá pudiera dejar de dar vueltas a las cosas y al fin hacer lo que siento sin pensar que me equivoco. sin pensar constantemente en el daño que puedo hacer o en el daño que puede hacer la gente.
Me encantaría volver a tenerte cerca y hacer como si nada de esto hubiera pasado, sentirte y sentir tu abrazo, tus manos tan cerca de mi que puedan hacerme estremecer. Quisiera poder volver a tener tus besos para mi.
Pero sobre todas las cosas me encantaría poder volver a sentir que estás conmigo, que puedo llamarte cuando quiera, que puedo contar con vos en estos momentos de tristeza y soledad, en momentos de impotecia y desilusión como este.
Todavia no puedo creer todo el tiempo que me llevo descubrir que me hacés falta, que te necesito conmigo. No puedo creer que tuve que hacerte daño para darme cuenta de que no soporto hacerlo y que no quiero volver a hacerlo.
Lástima... lástima que ya sea tarde para recuperar tu cariño, para recuperar lo que solíamos tener, para recuperarte...
Qué pasa si tantas preguntas no tienen respuesta y sólo estoy perdiendo mi tiempo?
Ojalá pudiera volver a ser la misma que siempre vivió el dia a dia, sin pensar en lo que pasaría o en lo que la gente pudiera pensar.
Ojalá pudiera dejar de dar vueltas a las cosas y al fin hacer lo que siento sin pensar que me equivoco. sin pensar constantemente en el daño que puedo hacer o en el daño que puede hacer la gente.
Me encantaría volver a tenerte cerca y hacer como si nada de esto hubiera pasado, sentirte y sentir tu abrazo, tus manos tan cerca de mi que puedan hacerme estremecer. Quisiera poder volver a tener tus besos para mi.
Pero sobre todas las cosas me encantaría poder volver a sentir que estás conmigo, que puedo llamarte cuando quiera, que puedo contar con vos en estos momentos de tristeza y soledad, en momentos de impotecia y desilusión como este.
Todavia no puedo creer todo el tiempo que me llevo descubrir que me hacés falta, que te necesito conmigo. No puedo creer que tuve que hacerte daño para darme cuenta de que no soporto hacerlo y que no quiero volver a hacerlo.
Lástima... lástima que ya sea tarde para recuperar tu cariño, para recuperar lo que solíamos tener, para recuperarte...
martes, 18 de marzo de 2008
Volver a empezar...
Este es el comienzo de una nueva locura...de la necesidad renovada de escribir en momentos de soledad...
¿Será que a algunos de nosotros nos persiguen la soledad y la tristeza?¿O será que nos hacemos adictos al llanto y lo tenemos sólo porque lo necesitamos?
Tanto dolor en el corazón nos vuelve irracionales, nos vuelve locos, la ira se apodera de nosotros y no hacemos mas que alejarnos de aquellos que, aunque no lo creamos, necesitamos más cerca que nunca; personas que nos devuelven las ganas de vivir que creemos perdidas.
El miedo en el alma nos impide ver una salida al laberinto de "soluciones" que sentimos pasar entre nuestros dedos, resbalando hasta escapar al fin y alejarse de nuestra locura.
Nada es suficiente, nada es bueno para el que se siente triste, para aquél que tiene miedo...
¿Será algún dia suficiente con sentirnos queridos?
Deberíamos aprender a querernos a nosotros mismos...sólo así vamos a poder dejar que los demás se acerquen a nosotros, podremos dejar que nos quieran...sentirnos al fin importantes, amados...
¿Será que a algunos de nosotros nos persiguen la soledad y la tristeza?¿O será que nos hacemos adictos al llanto y lo tenemos sólo porque lo necesitamos?
Tanto dolor en el corazón nos vuelve irracionales, nos vuelve locos, la ira se apodera de nosotros y no hacemos mas que alejarnos de aquellos que, aunque no lo creamos, necesitamos más cerca que nunca; personas que nos devuelven las ganas de vivir que creemos perdidas.
El miedo en el alma nos impide ver una salida al laberinto de "soluciones" que sentimos pasar entre nuestros dedos, resbalando hasta escapar al fin y alejarse de nuestra locura.
Nada es suficiente, nada es bueno para el que se siente triste, para aquél que tiene miedo...
¿Será algún dia suficiente con sentirnos queridos?
Deberíamos aprender a querernos a nosotros mismos...sólo así vamos a poder dejar que los demás se acerquen a nosotros, podremos dejar que nos quieran...sentirnos al fin importantes, amados...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)